La impresión 3D, también conocida como fabricación aditiva, es un proceso de fabricación moderno que crea rápidamente piezas físicas depositando material capa por capa a partir de archivos de diseño digitales. A diferencia de la fabricación sustractiva tradicional, su método de conformado flexible resuelve el conflicto entre la complejidad estructural y la eficiencia de la producción.
Como solución de fabricación flexible y rentable, los servicios de impresión 3D se utilizan ampliamente en la verificación de prototipos, pruebas funcionales y producción de bajo volumen, proporcionando soporte de producción de respuesta rápida para las industrias automotriz, de automatización y de bienes de consumo.
En comparación con la fabricación sustractiva tradicional, la impresión 3D produce piezas estructurales complejas sin necesidad de abrir el molde, lo que reduce el desperdicio de material en más del 60 % y acorta los ciclos de entrega de lotes medianos y pequeños en un 40 %. Es especialmente adecuado para proyectos de I+D que requieren iteraciones rápidas y necesidades de producción personalizadas.